Miopía (vista corta)

Los términos miopía o vista corta significan lo mismo. La miopía es el error de refracción más común del ojo y se ha vuelto más frecuente en los últimos años.

Efectivamente, un estudio reciente realizado por el Instituto Oftalmológico Nacional (NEI, en inglés) muestra que la prevalencia de la miopía aumentó en la población estadounidense (edades de 12 a 54 años) de un 25 % entre 1971 y 1972 a un impresionante 41,6 % entre 1999 y 2004.


Aunque se desconoce la causa exacta de este aumento de la miopía entre los estadounidenses, muchos profesionales de la salud visual creen que tiene que ver con la fatiga ocular derivada del uso de computadoras y otras tareas que implican el uso prolongado de la visión cercana, junto con una predisposición genética para la miopía.

Síntomas y signos de la miopía

Por lo general, si es miope tendrá dificultad para leer los rótulos de la carretera y ver claramente los objetos distantes, pero podrá ver bien cuando realice tareas en las que sea necesario mirar de cerca, como por ejemplo, leer y usar la computadora.

Imagen borrosa que se aclara con un par de anteojos.

Otros signos y síntomas de la miopía incluyen entrecerrar los ojos, fatiga ocular y dolores de cabeza. También puede ser un síntoma de miopía no corregida sentirse fatigado cuando maneja un carro o cuando practica deportes.

Si experimenta estos síntomas o signos, y ya usa anteojos (o gafas) o lentes de contacto recetados por un doctor, es recomendable programar un examen completo de los ojos con el optometrista o con el oftalmólogo para ver si necesita una graduación mayor.

¿Qué causa la miopía?

La miopía se produce cuando el globo ocular es demasiado largo en relación con el poder de enfoque de la córnea y el cristalino del ojo. Esto provoca que los rayos de luz se enfoquen en un punto delante de la retina en vez de hacerlo directamente en su superficie.

La miopía también puede deberse a que la córnea, el cristalino, o ambos, son demasiado curvos para la longitud del globo ocular. En algunos casos, la miopía se debe a una combinación de estos dos factores.

Por lo general, la miopía comienza en la infancia y se tiene más riesgo mayor de padecerla si los padres son miopes. En la mayoría de los casos, la miopía se estabiliza en la edad adulta temprana, pero a veces sigue avanzando con la edad. [Lea nuestro artículo sobre el Causas de la miopía.]

Tratamiento de la miopía

La miopía se puede corregir con gafas, lentes de contacto o cirugía refractiva. Dependiendo del grado de miopía, es posible que necesite llevar las gafas o lentes de contacto todo el tiempo o solo cuando necesite una visión muy clara de lejos; como por ejemplo cuando maneja el carro, o ve a la pizarra, o está viendo una película.

Entre las buenas opciones de anteojos para miopía están los lentes de alto índice (los anteojos son más delgados y más livianos) y el recubrimiento antirreflejante. También, podría pensar en usar lentes fotocromáticos para proteger los ojos de los rayos UV y de la luz azul de alta energía, así ya no tendría la necesidad de tener un par de lentes de sol graduados adicionales para exteriores.

Si es miope, el primer número ('esfera') de la prescripción de anteojos o de la prescripción de lentes de contacto será precedido por el signo menos (–). Cuanto mayor sea el número, más miopía tendrá.

La cirugía refractiva puede reducir o incluso eliminar la necesidad de usar gafas o lentes de contacto. Los procedimientos más comunes se realizan con un láser de excímeros:

  • Con la técnica PRK (queratotomía fotorrefractiva), el láser retira una de las capas del tejido corneal con el fin de aplanar la córnea y así permitir que los rayos de luz se enfoquen con más precisión en la retina.
  • Con la técnica LASIK —la cirugía refractiva más común— se separa la delgada capa (colgajo) de la superficie de la córnea y se pliega hacia atrás; a continuación, el láser retira parte del tejido corneal y, después, se vuelve a colocar el colgajo a su posición original.

También existe la técnica llamada ortoqueratología, que es un procedimiento no quirúrgico y que consiste en colocarse unos lentes de contacto rígidos permeables al gas (RGP o GP) a la hora de acostarse; estos lentes están especialmente diseñados y moldean la córnea mientras duerme. En la mañana, cuando se quita los lentes, la córnea retiene temporalmente la nueva forma, así que puede ver claramente durante el día sin gafas o lentes de contacto.

La ortoqueratología y el procedimiento relacionado con los lentes de contacto permeables al gas (GP, en inglés), llamado terapia refractiva corneal (CRT, en inglés), han demostrado una eficacia de leve a moderada en corregir temporalmente la miopía. Ambos procedimientos son buenas alternativas en lugar de una cirugía, sobre todo para aquellas personas que son demasiado jóvenes para la cirugía LASIK o que, por otras razones, no son buenos candidatos para la cirugía refractiva.

Los lentes implantables, conocidos como lentes intraoculares fáquicos, son otra opción quirúrgica para corregir la miopía; en especial para aquellas personas con una miopía bastante alta o con la córnea más delgada de lo normal y que pueda incrementar el riesgo de tener complicaciones derivadas de la cirugía LASIK o de otros procedimientos de corrección de la visión con láser.

Los lentes intraoculares fáquicos funcionan como lentes de contacto, salvo que se colocan quirúrgicamente dentro del ojo y, por lo general, son permanentes, lo que significa que no necesitan mantenimiento. A diferencia de los lentes intraoculares utilizados en la cirugía de cataratas, los lentes intraoculares fáquicos no sustituyen el cristalino natural del ojo, el cual se deja intacto.

Control de la miopía

Actualmente, cada vez hay más personas miopes, por lo que hay mucho interés en encontrar maneras de controlar la progresión de la miopía desde la infancia.

Se han probado diferentes técnicas —entre ellas, poniéndole a los niños lentes bifocales, lentes progresivos y lentes de contacto permeables al gas— con resultados mixtos.

Joven con anteojos.

Hace poco, unos investigadores de Nueva Zelandia publicaron unos resultados alentadores acerca de los lentes de contacto blandos de doble foco diseñados especialmente para el control de la miopía en niños. Los lentes experimentales tienen considerablemente menos potencia en la periferia del lente en comparación con el centro y se piensa que este desenfoque periférico puede reducir la tendencia a un mayor alargamiento del ojo, que es lo que conduce a la progresión de la miopía.

En un estudio publicado en 2011, los investigadores determinaron que en el 70 % de los niños miopes (de entre 11 y 14 años) que usaban el lente experimental en un ojo y un lente de contacto blando estándar en el otro ojo, la progresión de la miopía se había reducido en un 30 % o más en el ojo que había usado el lente de contacto de doble foco.

Aunque los lentes de contacto de doble foco para el control de la miopía todavía no están disponibles en los Estados Unidos, se están llevando a cabo investigaciones para evaluar la efectividad de dichos lentes en una población más grande de niños.

Miopía degenerativa

En la mayoría de los casos, la miopía es simplemente un pequeño inconveniente y supone poco o ningún riesgo para la salud de los ojos. Sin embargo, a veces la miopía puede progresar tanto y ser tan grave que se considera una enfermedad degenerativa.

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La miopía degenerativa (también llamada magna o miopía patológica) es una enfermedad relativamente rara, se cree que es hereditaria y suele comenzar en la primera infancia. Alrededor del 2 % de los estadounidenses padecen de miopía degenerativa y es una de las principales causas de la ceguera legal.

En la miopía magna, el alargamiento del globo ocular ocurre de manera acelerada, lo que conduce a una rápida y grave progresión de la miopía y pérdida de la visión. Las personas con esta enfermedad tienen un riesgo significativamente mayor de sufrir un desprendimiento de retina y otros cambios degenerativos en la parte posterior del ojo, inclusive sangrado en el ojo debido al crecimiento anormal de los vasos sanguíneos (neovascularización).

La miopía degenerativa también puede incrementar el riesgo de desarrollar cataratas.

El tratamiento quirúrgico de las complicaciones de la miopía degenerativa incluye una combinación de medicamentos y un procedimiento con láser llamado terapia fotodinámica, que también se utiliza para el tratamiento de la degeneración macular.

Además, un estudio experimental reciente reveló que un medicamento oral llamado 7-metilxantina (7-mx) fue eficaz en la reducción del alargamiento del ojo en niños miopes de entre 8 y 13 años. Eventualmente, estudios de este tipo podrían derivar en un tratamiento médico eficaz para la miopía degenerativa. AAV

¿Los miopes son más inteligentes?

El cliché ampliamente difundido del ratoncillo de biblioteca con anteojos parece que no está tan lejos de la realidad. Según un informe publicado en la Revista Británica de Oftalmología, un estudio realizado sobre 429 personas que hicieron solicitud para entrar a las fuerzas armadas de Singapur reveló que los solicitantes miopes, por lo general, tenían más educación que sus contrapartes emétropes (visión normal).

Una de las razones por la que las personas con un mayor grado de educación son más propensas a ser miopes puede ser el estrés al que se exponen los ojos debido a la lectura prolongada.

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Judith Lee también colaboró con la redacción de este artículo.

Página actualizada en octubre de 2017