Visión infantil

¿La miopía es una enfermedad?

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La miopía no es una enfermedad. Es un defecto refractivo lo cual significa que es una condición óptica que evita que el ojo desvíe (refracte) correctamente la luz y permita enfocarla en la retina de forma apropiada para así lograr una visión clara.

No obstante, los altos grados de miopía pueden aumentar el riesgo de una persona de padecer ciertas enfermedades de la vista, como el glaucoma y el desprendimiento de retina.

En un ojo miope, la luz se enfoca demasiado rápido. Por lo tanto la imagen se proyecta delante de la retina en lugar de hacerlo directamente sobre ella. Como resultado, los objetos distantes parecen borrosos mientras que los objetos cercanos son claros.

La miopía es un defecto refractivo muy común, especialmente en los países de Asia oriental, donde 80 por ciento o más de la población es miope. Si continúan las tendencias actuales, se espera que la mitad de la población mundial sea miope para el año 2050.

La miopía generalmente comienza a desarrollarse durante la infancia y puede progresar de forma gradual o rápida. Los síntomas de la miopía

La genética también es considerada un factor en el desarrollo de la miopía. No resulta inusual que una generación tras otra de la misma familia sea miope. Aunque los factores ambientales también influyen. En otras palabras, un niño que pasa más horas en casa leyendo y jugando juegos de computadora puede correr un mayor riesgo de ser miope a diferencia de sus hermanos que pasan más tiempo jugando deportes al aire libre.

Parece que cualquier trabajo visual meticuloso o de cuidado —como la lectura y el tiempo de ocio que se pasa frente a pantallas, como las computadoras y los videojuegos portátiles— agrega tensión a los ojos, lo que contribuye al riesgo de convertirse en miope. Una teoría es que la miopía en realidad es la manera en que el ojo se adapta a este tipo de estrés durante el enfoque de cerca. Mientras más temprana sea la edad en que un niño se convierte en miope, mayor es su riesgo de desarrollar un grado alto de miopía en el momento en que son adultos. Esto es un motivo de inquietud, ya que la miopía alta se asocia con enfermedades oculares que amenazan la visión, como el glaucoma, las cataratas y el desprendimiento de retina.

Afortunadamente, la miopía se descubre fácilmente al realizarse exámenes de la de manera periódica. La visión borrosa causada por la miopía generalmente puede corregirse con facilidad mediante gafas o lentes de contacto. También existen opciones de tratamiento con gafas y lentes de contacto especiales diseñados para retrasar la progresión de la miopía en los niños (control de la miopía).

La miopía, por lo general, deja de empeorar en la edad adulta temprana. Una vez que la miopía se ha estabilizado, el LASIK, la PRK y otros procedimientos de cirugía refractiva resultan también buenas opciones de tratamiento.

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