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Cirugía de trasplante de córnea (queratoplastia)

Un trasplante de córnea reemplaza el tejido corneal enfermo o con cicatrices por tejido sano de un donante de órganos.

Hay dos tipos principales de trasplantes de córnea: la cirugía de trasplante de córnea de espesor completo (también conocida como queratoplastia de penetración) y la cirugía de trasplante de córnea de la capa posterior (también conocida como queratoplastia endotelial).

En estos procedimientos, la parte de la córnea que ha quedado dañada debido a una lesión o una enfermedad se reemplaza con tejido corneal sano (habitualmente de un programa de donantes). Una córnea que no está sana afecta a su visión al dispersar o distorsionar la luz y provocar destellos y visión borrosa. Puede ser necesario un trasplante de córnea para restaurar su visión funcional.

La enfermedad de la córnea es la cuarta causa de ceguera más común (después de las cataratas, el glaucoma y la degeneración macular relacionada con la edad) y afecta a más de 10 millones de personas en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud.

¿Necesita un trasplante de córnea?

Una córnea sana y transparente es esencial para una buena visión. Si su córnea está dañada debido a una enfermedad o lesión ocular, puede hincharse, cicatrizar o incluso deformarse gravemente y distorsionar la visión.

Puede ser necesario un trasplante de córnea si las gafas o los lentes de contacto no pueden restaurar su visión funcional, o si no es posible aliviar la hinchazón dolorosa con medicamentos o lentes de contacto especiales.

Entre las afecciones que pueden afectar a la transparencia y ponerle en riesgo de necesitar un trasplante de córnea se encuentran:

  • Cicatrices por infecciones, como herpes ocular o queratitis fúngica

  • Cicatrices por triquiasis (una afección en la que las pestañas crecen hacia adentro, hacia el ojo y se frotan contra la córnea)

  • Afecciones hereditarias como distrofia de Fuchs

  • Enfermedades oculares como queratocono

  • Ectasia corneal (adelgazamiento y forma irregular de la córnea)

  • Complicaciones raras de la cirugía LASIK

  • Quemaduras químicas de la córnea o daños de una lesión ocular

  • Hinchazón excesiva (edema) de la córnea

  • Rechazo del injerto tras un trasplante anterior de córnea

  • Fallo de la córnea debido a complicaciones de la cirugía de cataratas

¿Es candidato para un trasplante de córnea?

El trasplante de córnea se realiza para mejorar la función de la córnea y la visión. Si una córnea notablemente enferma o dañada causa dolor, un trasplante de córnea puede aliviar ese síntoma.

Teniendo en cuenta estos factores, también debe considerar diversas preguntas importantes antes de decidir si someterse a un trasplante de córnea:

  1. ¿Su visión funcional le impide realizar su trabajo o llevar a cabo sus actividades diarias?

  2. ¿Puede corregirse su visión con lentes de contacto especiales u otras medidas menos invasivas?

  3. ¿Cómo afecta a su situación financiera el coste de la cirugía de trasplante de córnea?

  4. ¿Puede tomarse suficiente tiempo de baja del trabajo o la escuela (de seis meses a un año) para recuperarse adecuadamente?

Todas estas preguntas, junto con un examen minucioso y consultas con su profesional del cuidado ocular, deben considerarse cuidadosamente antes de tomar la decisión final de someterse a un trasplante de córnea.

Antes de un procedimiento de queratoplastia

Si usted y su profesional del cuidado ocular deciden que un trasplante de córnea es la opción que más le conviene, es posible que su nombre se incluya en la lista de un programa local de donantes de ojos. Tal vez tenga que esperar algún tiempo hasta que esté disponible un tejido adecuado de un donante de ojos para un trasplante de córnea.

Antes de que se libere la córnea de un donante para su utilización en cirugía de trasplantes, se comprueba su claridad y se verifica la presencia de cualquier enfermedad como hepatitis o SIDA, de conformidad con la organización reguladora médica apropiada.

Durante un trasplante de córnea

En primer lugar, su cirujano ocular le administrará anestesia local o general, en función de su salud, edad, lesión o enfermedad ocular, y si prefiere o no estar dormido durante el procedimiento.

Si se utiliza anestesia local, se realiza una inyección en la piel alrededor del ojo para relajar los músculos que controlan el parpadeo y los movimientos del ojo y se emplean colirios para adormecer el ojo. Estará despierto durante el procedimiento y la mayoría de las personas no indican que haya molestias.

Después de que la anestesia haya hecho efecto se utiliza un instrumento llamado espéculo para párpados para mantener abiertos los párpados. Su cirujano mide entonces el área de la córnea afectada para determinar el tamaño del tejido donado que se necesita.

Cirugía tradicional de trasplante de córnea. Durante la cirugía tradicional de trasplante de córnea (queratoplastia penetrante), se extrae una sección circular en forma de botón con el espesor completo de la córnea dañada, con un instrumento quirúrgico llamado trépano o con un láser femtosegundo.

A continuación, se extrae un "botón" de córnea coincidente del ojo del donante y se coloca y sutura en su lugar. Las suturas (o puntos de sutura) suelen permanecen en su lugar durante un año o más después de la cirugía.

Por último, se coloca una protección de plástico sobre el ojo para protegerle durante la curación.

La cirugía de queratoplastia penetrante suele durar entre una y dos horas y la mayoría de los procedimientos se realizan de forma ambulatoria, lo que significa que puede irse a casa poco después de la cirugía. (Necesitará que alguien le lleve a casa.)

Queratoplastia endotelial. En la queratoplastia endotelial, solamente se sustituye la capa más interna de la córnea (lo que se denomina endotelio), y se deja intacto el tejido corneal sano suprayacente. (El endotelio controla el equilibrio de fluidos en la córnea y, si se daña o enferma, esto puede causar una significativa hinchazón de la córnea y pérdida de visión).

Durante un procedimiento de queratoplastia endotelial (EK, en inglés), el cirujano ocular realiza una pequeña incisión y coloca en la superficie posterior de la córnea un delgado disco de tejido donante que contiene una capa de células endoteliales sanas. Se utiliza una burbuja de aire para colocar la nueva capa endotelial en su lugar. La pequeña incisión es se sella por sí misma y normalmente no se necesitan suturas.

La queratoplastia endotelial tiene varias ventajas sobre la queratoplastia penetrante de espesor completo. Estas incluyen:

  • Recuperación más rápida de la visión

  • Menos tiempo de operación

  • Extirpación mínima de tejido corneal

  • No se producen complicaciones de sutura relacionadas

  • Recuperación más rápida de la visión

  • Reducción del riesgo de astigmatismo después de la cirugía

  • Menos impacto en la integridad estructural del ojo y menos susceptibilidad a lesiones después de la cirugía

El procedimiento de injerto corneal EK se ha convertido en la técnica preferida de los pacientes con distrofia de Fuchs y otros trastornos endoteliales de la córnea. Sin embargo, la queratoplastia penetrante tradicional de espesor completo es el mejor tratamiento si la mayor parte de la córnea está enferma o tiene cicatrices.

Recuperación de un trasplante de córnea

El tiempo total de recuperación de un trasplante de córnea puede ser de hasta un año o más.

Al principio, su visión será borrosa durante los primeros meses, y en algunos casos puede ser peor que antes, - durante la etapa inicial del proceso de curación.

A medida que su visión mejore, podrán volver gradualmente a sus actividades diarias normales. Durante las primeras semanas se prohíbe hacer levantamientos de pesas y ejercicios fuertes. No obstante, debe poder volver al trabajo una semana después de la cirugía, pero depende de su trabajo y de la rapidez con que mejore su visión.

Se recetarán colirios esteroides durante varios meses para ayudar a su cuerpo para que acepte el nuevo injerto de córnea, así como otros medicamentos para ayudar a controlar la infección, el malestar y la hinchazón.

Debe mantener protegido su ojo en todo momento empleando un protector o un par de gafas para que nada golpee o entre sin querer en el ojo.

Si en la queratoplastia se utilizaron puntos de sutura, estos se retiran generalmente entre tres y 17 meses después del procedimiento, en función de la salud de su ojo y de la velocidad de la curación.

Si es necesario se pueden realizar ajustes en las suturas que rodean el nuevo tejido corneal para ayudar a reducir la cantidad de astigmatismo resultante de una superficie ocular irregular.

Como con cualquier tipo de cirugía, siga siempre las instrucciones de su cirujano ocular para ayudar a minimizar las complicaciones del trasplante de córnea y acelerar la curación.

Rechazo del injerto de córnea

Los trasplantes de córnea se realizan de forma rutinaria y su tasa de éxito es razonable. De hecho, los injertos de córnea son los trasplantes de tejido con más éxito.

Como cualquier otro procedimiento quirúrgico, un trasplante de córnea conlleva ciertos riesgos. Para la mayoría de las personas, el hecho de que su visión mejore o se recupere compensa las posibles complicaciones asociadas con una cirugía de trasplante de córnea. No obstante, deben comprenderse y considerarse todos los riesgos antes de someterse a un procedimiento de queratoplastia.

Las complicaciones de un trasplante de córnea pueden ser importantes e incluir el rechazo del injerto de córnea, infección ocular y problemas asociados con la utilización de puntos de sutura.

El rechazo del tejido del donante es la complicación más grave después de un trasplante de córnea. Esto ocurre en entre un 5 y un 30 % de los pacientes. El rechazo del trasplante ocurre cuando el sistema inmunológico del cuerpo detecta la córnea del donante como un cuerpo extraño, lo ataca e intenta destruirlo.

Un estudio encontró que tener glaucoma e hinchazón de la córnea asociados con una anterior cirugía de cataratas puede incrementar las posibilidades de rechazo del injerto de córnea.

Señales de advertencia y tratamiento

Reconocer las principales señales de advertencia del rechazo del trasplante de córnea es el primer paso para impedir el fracaso del injerto.

Esto puede recordarse utilizando el acrónimo RSVP (Se ruega confirmación, del francés “répondez s'il vous plaît”):

  • Redness (enrojecimiento)

  • Sensibilidad a la luz

  • Visión (pérdida de)

  • Pain (dolor)

Los signos de rechazo pueden aparecer tan pronto como un mes o tan tarde como años después de la cirugía.

Su profesional del cuidado ocular le recetará medicamentos que pueden ayudar para revertir el proceso de rechazo. Si se detecta a tiempo, el injerto tendrá éxito en 9 de cada 10 veces, según la Cornea Research Foundation (Fundación de investigación de la córnea) de América.

Si el injerto falla habrá que repetir la cirugía de trasplante de córnea. Si bien la repetición de la cirugía suele tener buenos resultados, las tasas de rechazo aumentan si aumenta el número de trasplantes realizados.

La visión después de un trasplante de córnea

Su visión debería mejorar gradualmente unas semanas después de un injerto corneal, pero se puede necesitar entre un par de meses y un año hasta tener una visión estable en el ojo que recibe el tejido del donante.

Tal vez se quede con un grado de miopía (falta de visión de cerca) y astigmatismo, porque la curva del tejido corneal del donante no puede coincidir exactamente con la curva de su córnea natural.

Corregir su visión después de una queratoplastia puede ser algo impredecible y es posible que haya un importante astigmatismo después de un procedimiento de trasplante de córnea.

Los pequeños errores de refracción causados por la cirugía de trasplante de córnea pueden corregirse con gafas; de lo contrario se necesitarán lentes de contacto.

Los lentes de contacto rígidos permeables al gas y los lentes de contacto híbridos son normalmente los más adecuados para los pacientes de trasplante de córnea debido a la irregularidad de la córnea después del trasplante. No obstante, en ocasiones los lentes de contacto blandos también son una opción.

Durante los primeros meses después de la cirugía su visión fluctuará y por eso tendrá que esperar a que su profesional del cuidado ocular le diga que su visión es estable antes de expedir una prescripción para gafas o colocar lentes de contacto.

Después de que su ojo se haya curado completamente y se le hayan retirado los puntos, podría ser apto para someterse a cirugía ocular con láser, como LASIK o PRK, para mejorar su capacidad de ver con o sin gafas o lentes de contacto al reducir la miopía y el astigmatismo.

Córneas artificiales y córneas biosintéticas

Para reemplazar una córnea enferma o lesionada, la opción preferida (y la de más éxito) es la de tejido de donantes humanos. No obstante, en el caso de pacientes con un elevado riesgo de fracaso del trasplante de córnea con tejido de donantes humanos (pacientes que anteriormente han experimentado rechazos de injertos con trasplantes de córnea humana) y que no tienen otras opciones para mejorar la visión, podría utilizarse tejido de córnea artificial.

Una córnea artificial (también llamada queratoprótesis) se realiza con un material biológicamente inerte. Los procedimientos de trasplante de córnea que utilizan una córnea artificial normalmente se reservan para pacientes que tienen:

  • Una enfermedad autoinmune grave

  • Quemaduras por sustancias químicas

  • Acceso limitado o nulo a tejidos de donantes humanos, o

  • Han tenido múltiples fracasos anteriores con trasplantes de córnea de donantes humanos

Otra área de investigación en curso es el desarrollo del tejido de córnea biosintético a partir de un gen humano que regule la producción natural de colágeno (la proteína estructural más común en el cuerpo), que pueda regenerar y reparar el tejido ocular dañado.

Si bien el campo de las córneas biosintéticas aún está en su infancia, este enfoque podría potencialmente ser una opción eficaz si no se dispone o no es apropiado el tejido de donantes humanos.

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