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Tratamientos para la conjuntivitis

niño que sufre de conjuntivitis

El tratamiento de la conjuntivitis puede variar mucho, dependiendo de la causa de esta afección ocular.

Normalmente los antibióticos son la base del tratamiento de las formas bacterianas de conjuntivitis, mientras que el alivio de los síntomas es a menudo el mejor planteamiento para los tipos víricos de conjuntivitis que simplemente deben seguir su curso.

Las compresas calientes colocadas sobre los párpados cerrados pueden ayudar a calmar los ojos si se tiene una conjuntivitis vírica o bacteriana. Puesto que estos dos tipos de conjuntivitis son contagiosos, también debe mantener una buena higiene, como el lavado frecuente de las manos, para evitar el contagio del otro ojo o de las personas en su entorno.

Si los ojos le pican, le escuecen o están irritados la mayor parte del tiempo, es posible que necesite colirios o comprimidos para tratar las alergias oculares asociadas a esta forma de conjuntivitis no contagiosa.

Sin embargo, siempre que tenga síntomas, como ojos rojos, ojos llorosos o sensibilidad a la luz (fotofobia), lo mejor es consultar a su oculista y pedirle consejo sobre el tratamiento adecuado.

Tratamientos antibióticos para la conjuntivitis bacteriana

Normalmente se usa un tratamiento antibiótico de amplio espectro en forma de pomada ocular o colirio para tratar la conjuntivitis infecciosa causada por bacterias. En ciertos casos en los que una infección subyacente en otro lugar del cuerpo puede estar causando los síntomas de conjuntivitis, se le pueden prescribir antibióticos en forma de comprimido.

Los tratamientos antibióticos estándar actuarán en las infecciones bacterianas ordinarias, relacionadas con estafilococos o estreptococos, que suelen ser la causa de la conjuntivitis bacteriana en adultos.

En niños, la bacteria Haemophilus influenza — sin relación con la gripe común, que es vírica — también puede provocar conjuntivitis.

Frecuentemente, el tratamiento antibiótico típico actuará en estos tipos de infecciones bacterianas sin necesidad de tomar muestras del ojo, ni hacer un cultivo para su evaluación. Si el tratamiento inicial no funciona, puede ser necesario un cultivo para cambiar el tratamiento a un tipo de antibiótico más especializado.

El oculista le puede prescribir un enjuague ocular para mantener los ojos limpios o para prevenir la aparición de una infección bacteriana. Para aliviar la sequedad y el picor, las gotas oculares son otra prescripción frecuente para la conjuntivitis.

Tratamientos para la conjuntivitis causada por enfermedades de transmisión sexual (ETS)

Si la secreción del ojo es grave, la conjuntivitis gonocócica (por gonorrea) puede ser la causa subyacente, especialmente en bebés recién nacidos que al nacer están en contacto con sus madres que están infectadas por una enfermedad de transmisión sexual.

Lo ideal es que una mujer que va a ser madre se someta a una prueba antes de que nazca su bebé para asegurarse de que cualquier infección anterior se puede eliminar con antibióticos y evitar su transmisión al bebé.

Si se confirma la conjuntivitis gonocócica en un bebé recién nacido, se debe administrar tratamiento antibiótico por vía intravenosa o intramuscular, así como en forma de colirios o pomadas tópicas.

En cualquier bebé recién nacido con conjuntivitis se debe realizar una evaluación de conjuntivitis gonocócica y por clamidia (ETS). Sin embargo, habrá que considerar también el estafilococo, el estreptococo y otros agentes infecciosos, de manera que se pueda comenzar un tratamiento adecuado.

Una vez más, no todos los casos de conjuntivitis que se producen justo después o en un plazo de unas semanas desde el nacimiento (oftalmia neonatal) están causados por enfermedades de transmisión sexual. Los ojos de un bebé se pueden infectar por la exposición a otros tipos de bacterias durante el proceso de nacimiento. Además, los bebés que solo tienen unas semanas de vida pueden estar expuestos a la conjuntivitis por otras fuentes bacterianas después de volver a casa.

Medidas como aplicar nitrato de plata y pomadas antibióticas en los ojos de los bebés recién nacidos en la hora posterior al nacimiento pueden reducir enormemente la tasa de conjuntivitis gonocócica. No obstante, esto no va a impedir la conjuntivitis causada por clamidia, que debe tratarse con antibióticos después del diagnóstico.

El tratamiento antibiótico para la conjuntivitis relacionada con clamidia o gonorrea puede ser necesario también para adultos sexualmente activos expuestos a secreciones que contienen estos agentes infecciosos.

Tratamientos para la conjuntivitis vírica

Puesto que muchas formas de conjuntivitis son víricas, y para ellas no existe un tratamiento curativo, es importante identificar los síntomas exactos para determinar la causa subyacente de la conjuntivitis antes de pensar en el tratamiento.

Normalmente, una persona con conjuntivitis vírica tiene uno de los ojos o ambos ojos rojos, junto con una secreción acuosa o una pequeña cantidad de mucosidad. Por lo general, la visión es buena.

Si usted o su hijo han tenido primero una infección en las vías respiratorias superiores, como el resfriado común, la conjuntivitis resultante se puede deber a un adenovirus que puede invadir el tejido húmedo membranoso que recubre los pasajes nasales y los ojos.

Por este motivo, la conjuntivitis vírica se propaga rápidamente cuando los niños infectados que están muy cerca de los miembros de su familia o compañeros de clase empiezan a estornudar y a toser. A menudo esta es la causa de epidemias de conjuntivitis.

Las enfermedades víricas, como las paperas o el sarampión, aunque están lejos de ser tan frecuentes como antes, también pueden producir formas víricas de conjuntivitis.

Si tiene una conjuntivitis vírica, normalmente esta afección en sí misma no se puede tratar. Sin embargo, es posible que necesite algún tipo de colirio para que sus ojos mejoren.

Entre los ejemplos de colirios que pueden ayudar a reducir las molestias y los síntomas de la conjuntivitis vírica están:

  • Los antihistamínicos, que pueden aliviar el picor y la irritación de los ojos.

  • Los vasoconstrictores, que encojen los vasos sanguíneos del ojo para reducir el enrojecimiento.

Su oculista puede observar también otros signos para confirmar la infección vírica, como pequeños bultos (folículos) en el ojo o en los párpados y el aumento en el tamaño de un ganglio linfático ubicado delante de la oreja. En algunos casos de conjuntivitis vírica, la respuesta inmunitaria de su organismo y la inflamación ocular pueden hacer que se forme un absceso cerca de la superficie del ojo, generando problemas de la visión.

A veces se prescriben esteroides para controlar estos síntomas y acelerar la recuperación. Aun así, es muy probable que, una vez que se interrumpe el uso de los esteroides, la enfermedad prosiga su curso. Además, el uso de esteroides a largo plazo se puede asociar al desarrollo de cataratas o glaucoma.

Algunos síntomas pueden tardar varios meses o incluso un año en desaparecer. Sin embargo, los casos más habituales de conjuntivitis vírica finalizarán sin tratamiento en un plazo de varios días o semanas.

Alivio de la conjuntivitis alérgica

El picor de ojos es casi siempre un signo de conjuntivitis alérgica. También puede aparecer una secreción mucosa escasa, pero fibrosa, y ojos rojos.

Otros síntomas alérgicos frecuentes son una nariz congestionada y con goteo (rinitis), "picor" de garganta y tos seca. La visión raramente se ve afectada.

El tratamiento de la conjuntivitis alérgica está diseñado para controlar los síntomas que, en algunos casos, pueden ser crónicos.

Según la magnitud de los síntomas, muchas personas logran un alivio con combinaciones de colirios sin receta, con vasoconstrictores o antihistamínicos, para aliviar los ojos rojos y el picor.

Si esto no es eficaz o los síntomas son más graves, se puede usar de forma temporal un colirio suave con esteroides. Por último, se puede usar un colirio con un medicamento conocido como estabilizador de mastocitos. Los mastocitos liberan histamina y otros causantes de la inflamación ocular, y, en última instancia, son los responsables del picor.

Las personas cuyos síntomas de conjuntivitis alérgica se pueden controlar solo con esteroides y que necesitan tratamiento continuo deben ser monitorizadas para controlar los posibles aumentos de la presión ocular y el desarrollo de cataratas, que son posibles efectos adversos de los esteroides.

Tratamientos para la conjuntivitis papilar gigante

Las personas con lentes de contacto representan la gran mayoría de los casos de conjuntivitis papilar gigante (CPG).

Los síntomas incluyen lagrimeo, producción significativa de mucosidad y picor en el ojo afectado. A menudo ambos ojos están afectados. Una superficie abultada en la parte interna del párpado superior indica la presencia de papilas gigantes.

Los remedios para la CPG incluyen:

  • Eliminar el cuerpo extraño, como un lente de contacto, que ha provocado la respuesta inmunitaria anormal y no volver a usarlo durante al menos un mes o más.

  • Una vez que la afección se haya resuelto, llevar lentes de contacto blandos solo durante períodos de tiempo limitado o cambiar a lentes de contacto permeables al gas para reducir el riesgo de que la CPG vuelva a aparecer.

  • Usar unas estrictas medidas de higiene con los lentes de contacto (como soluciones para lentes de contacto apropiadas) y cambiar los lentes con frecuencia para reducir las probabilidades de CPG.

Por último, enjuagar la superficie del ojo con una solución salina estéril varias veces al día para conseguir alivio adicional. En las personas con una CPG especialmente grave, se puede prescribir un ciclo breve de colirio con corticosteroides.

Las personas interesadas en seguir llevando lentes de contacto y que ya han tenido una CPG se pueden plantear el uso de estabilizadores de mastocitos en colirio para suprimir la liberación de histamina y otros mediadores de la inflamación en el ojo, causada por la respuesta inmunitaria del organismo.

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