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Secreción en los ojos (legañas)

La secreción de los ojos, o legañas, es una combinación de mucosidad, aceite, células de la piel y otros desechos que se acumulan en el ángulo interno del ojo mientras dormimos. Puede ser húmeda y pegajosa o seca y costrosa, según la cantidad de líquido contenido en la secreción que se haya evaporado.

Otros términos comunes para describir la secreción de ojos son pitaña, pitarra, lagaña, según los diferentes países latinoamericanos.


Algunas veces llamada mucosidad, la secreción de los ojos tiene una función de protección, ya que extrae los productos de desecho y sedimentos potencialmente dañinos, que provienen de la película lacrimal y la superficie anterior de sus ojos.

Secreción en los ojos
Una secreción ocular anormal podría indicar la presencia de una infección o afección ocular.

Sus ojos producen mucosidad a lo largo del día, pero una delgada película de lágrimas lava continuamente los ojos cuando parpadea, enjuagando las legañas antes de que se endurezcan en sus ojos.

Al dormir —sin parpadear— la secreción recoge estos elementos y los endurece en los ángulos de sus ojos y algunas veces a lo largo de la línea de las pestañas, de ahí la expresión en inglés "sleep in your eyes" (sueño en sus ojos).

Algunas legañas al despertarse son normales, pero una secreción excesiva de los ojos, en especial si es de color verde o amarillo y está acompañada de visión borrosa, sensibilidad a la luz o dolor ocular, puede indicar una infección ocular grave o una enfermedad ocular, y debe ser inmediatamente examinada por su profesional de la visión.

¿De dónde proviene la mucosidad ocular?

La secreción es una función de la película lacrimal y constituye un componente necesario de la buena salud ocular. Las legañas del ojo consisten fundamentalmente en mucosidad delgada y acuosa producida por la conjuntiva (llamada mucina), y meibum, una sustancia oleosa secretada por glándulas de Meibomio que ayuda a mantener sus ojos lubricados entre parpadeos.

Cuando no es arrastrado por las lágrimas, el desecho acumulado, o "materia", se junta en el ángulo interior del ojo, así como a lo largo de la línea de las pestañas.

Causas de la secreción ocular

Por lo general, las legañas no constituyen causa de alarma, pero si usted nota una diferencia en la consistencia, color y cantidad de suciedad en el ojo, podría indicar una infección o una enfermedad ocular.

Entre los trastornos oculares comunes relacionados con una secreción ocular anormal se encuentran:

Conjuntivitis. La secreción ocular es un síntoma común de la conjuntivitis, una inflamación de la conjuntiva, la membrana delgada que cubre lo "blanco" del ojo (esclera) y la superficie interior de los párpados.

Además de picazón, sensación arenosa, ojos irritados y enrojecidos, la conjuntivitis habitualmente es acompañada por una mucosidad blanca, amarilla o verde que puede formar una costra a lo largo de la línea de las pestañas mientras usted duerme.

En algunos casos, la formación de la costra puede ser tan severa que sella sus ojos en forma temporal.

Existen tres tipos de conjuntivitis: viral, bacteriana y alérgica.

La conjuntivitis viral es altamente contagiosa y es causada por un virus tal como el herpes simplex o el resfriado. En general, la secreción ocular relacionada con la conjuntivitis viral es acuosa y transparente, pero puede incluir un componente de mucosidad de color blanco o amarillo claro.

La conjuntivitis bacteriana, como su nombre lo indica, es causada por una infección bacteriana y puede representar una amenaza para la vista si no es tratada con celeridad. La consistencia de la secreción ocular por causas bacterianas, por lo general es más espesa y más parecida al pus (purulenta) que la conjuntivitis viral, y muchas veces es amarilla, verde e inclusive gris. A menudo, la materia pegajosa hará que usted sienta que sus párpados están completamente pegados al despertarse por la mañana.

CAUSAS DE LA SUSTANCIA VISCOSA OCULAR

Acuosa — conjuntivitis viral, conjuntivitis alérgica, alergias oculares, sequedad ocular, lesión ocular, dacriocistitis.

Costrosa — blefaritis, conjuntivitis bacteriana y otras infecciones oculares, orzuelo.

Pegajosa y viscosa — orzuelo, conjuntivitis bacteriana y otras infecciones oculares, úlcera corneal, dacriocistitis.

Fibrosa — sequedad ocular, úlcera corneal, conjuntivitis alérgica, alergias oculares.

La conjuntivitis alérgica se desencadena por alérgenos: polen, caspa, polvo y otros irritantes comunes que ocasionan alergias oculares. También puede ser ocasionada por una reacción alérgica a contaminantes químicos, cosméticos, soluciones para lentes de contacto, y gotas oftálmicas. La mayoría de las veces, la secreción ocular relacionada con la conjuntivitis alérgica es acuosa.

A diferencia de la conjuntivitis viral y bacteriana, la conjuntivitis alérgica no es contagiosa y siempre afecta a ambos ojos.

Otras infecciones oculares. Además de la conjuntivitis, existen numerosas infecciones oculares que causan secreción ocular anormal. Estas incluyen: El herpes ocular (una infección ocular viral recurrente), la queratitis micótica (una inflamación de la córnea, poco frecuente pero grave) y Queratitis por acanthamoeba (una infección parasitaria que potencialmente puede causar ceguera, habitualmente ocasionada por una mala higiene al manipular los lentes de contacto o por nadar usando los lentes de contacto)

La secreción proveniente de una infección ocular varía considerablemente —puede ser transparente y acuosa o espesa, verde y pegajosa— por lo que debe asegurarse de concurrir al profesional de la visión sin demora para obtener un diagnóstico y tratamiento precisos.

Blefaritis. Se trata de un trastorno crónico de los párpados; la blefaritis presenta, ya sea una inflamación de los folículos capilares de las pestañas, o una producción oleosa anormal por parte de las glándulas de Meibomio en el borde interno de los párpados.

La Disfunción de la glándula de Meibomio (MGD, por sus siglas en inglés) puede generar una secreción ocular espumosa, formación de costras en los párpados, así como pus ocular verde o amarillo, entre otros síntomas irritantes y a menudo dolorosos.

Orzuelo. Un orzuelo es una glándula de Meibomio obstruida en la base del párpado, la mayoría de las veces debido a un folículo de pestaña infectado. También llamado hordeolum, se parece a una espinilla en el margen del párpado y comúnmente es acompañado por enrojecimiento, párpados hinchados y sensibilidad en el área afectada. También es posible que se genere pus amarillo, costras en el párpado e incomodidad al pestañar.

El orzuelo generalmente se resuelve por sí solo, pero es importante evitar apretarlo para extraer el pus a fin de reducir el riesgo de que la infección se disperse a otras áreas del ojo.

VÉASE TAMBIÉN: Cómo deshacerse de un orzuelo >

Ilustración del sistema de drenaje lagrimal
El sistema de drenaje lagrimal mantiene el ojo humectado y protegido.

Sequedad ocular. Una producción insuficiente de lágrimas o una disfunción de las glándulas de Meibomio pueden llevar al síndrome de ojos secos, una afección a menudo crónica en la que la superficie de los ojos no se lubrica correctamente y se irrita e inflama.

Algunos de los síntomas de sequedad ocular son el enrojecimiento de los ojos, una sensación de quemazón, visión borrosa y la sensación de tener "algo" en el ojo (sensación de cuerpo extraño). En ocasiones, la sequedad ocular puede también generar una secreción ocular muy acuosa.

Lentes de contacto. Si usted usa lentes de contacto, es posible que note más legañas en sus ojos que de costumbre. Ello puede deberse a diversas razones, como una infección ocular relacionada con los lentes, incomodidad por los lentes de contacto que causa sequedad e irritación en los ojos, así como frotarse los ojos más a menudo cuando usa los lentes de contacto.

Si experimenta un aumento de secreción ocular al usar lentes de contacto, extráigalos y concurra al profesional de la salud ocular para descartar un trastorno ocular potencialmente grave.

Lesión ocular. Un cuerpo extraño dentro del ojo (como suciedad, desecho o una sustancia química), así como una lesión ocular, pueden hacer que sus ojos expulsen una secreción acuosa como respuesta natural de protección.

Si después de una lesión ocular se produce pus ocular o sangre en el ojo (hemorragia subconjuntival), concurra al profesional de la visión inmediatamente para recibir tratamiento. Todas las lesiones oculares deben ser tratadas como emergencia médica.

Úlcera corneal. Una úlcera corneal es una infección de la córnea, similar a un absceso, que representa una amenaza para la vista, habitualmente causada por un traumatismo en el ojo o una infección ocular sin tratar. Si no se la trata con rapidez, las úlceras corneales pueden llevar a una pérdida completa de la visión.

El dolor ocular, enrojecimiento, hinchazón de párpados, y una secreción ocular densa son características de una úlcera corneal. El pus ocular puede ser tan abundante que enturbia la córnea y deteriora la visión.

Dacriocistitis. Cuando se obstruye un conducto lagrimal, el saco del sistema de drenaje lagrimal que conduce a la nariz puede inflamarse e infectarse, y causar la aparición de un bulto sensible e hinchado bajo el párpado interior. Además del dolor y el enrojecimiento, algunos de los síntomas comunes de la dacriocistitis son ojos llorosos, una secreción ocular pegajosa y visión borrosa.

NOTA PARA LOS PADRES bebé con ojos azules

Los bebés y los conductos lagrimales obstruidos

Muchos bebés nacen con conductos lagrimales subdesarrollados (que son los canales que transportan el exceso de lágrimas desde los ojos a la cavidad nasal) por lo que las lágrimas no pueden filtrarse adecuadamente hacia fuera del ojo.

Uno de los síntomas de obstrucción del conducto lagrimal es una constante concentración de lágrimas en el ojo (incluso cuando el niño no está llorando), que pueden desbordarse sobre la mejilla. Es posible la presencia de mucosidad ocular pegajosa, en especial concentrada en el margen del párpado, haciendo que las pestañas se adhieran entre sí.

Tratamientos para la infección ocular

Una cantidad pequeña de secreción ocular es inofensiva, pero si nota cambios de color, frecuencia, consistencia y cantidad, consulte al médico.

Si la causa de mucosidad ocular es una infección, el especialista ocular puede indicarle gotas oftálmicas antibióticas o antivirales y ungüentos. Si sus ojos están acuosos e irritados por alergias oculares, es posible que estos síntomas se alivien con gotas oftálmicas antihistamínicas y descongestivas.

Los síntomas de picazón e incomodidad ocular general pueden aliviarse con compresas tibias sobre sus ojos, que también ayudarán a eliminar la mucosidad ocular.

Si sus párpados están adheridos entre sí, la mejor manera de "despegar" las pestañas es humedecer un paño en agua caliente y colocarlo sobre los ojos por unos minutos, antes de retirar suavemente las legañas.

Lista de consejos para seguir en casa

Siga estos simples consejos para evitar o tratar la secreción ocular:

  • Absténgase de tocar sus ojos para evitar la aparición o generar una propagación de una infección ocular.
  • Lávese las manos con frecuencia, en especial si tiene conjuntivitis contagiosa.
  • Si experimenta secreción ocular al usar lentes de contacto, quíteselos y concurra al profesional de la visión. En ocasiones, cambiar a lentes de contacto descartables diarios puede reducir el riesgo de secreciones relacionadas con los lentes de contacto.
  • Si tiene una infección ocular, descarte los cosméticos que podrían estar contaminados, como la máscara y el delineador.
  • Si la causa de los ojos llorosos es una alergia, investigue su entorno y trate de eliminar o reducir su exposición a los irritantes. Y si usted es sensible a las gotas oftálmicas, pruebe utilizar gotas sin conservantes.

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Aimee RodriguesAcerca del autor: La experiencia de Aimee Rodrigues en el campo editorial abarca muchos años en la industria editorial con fines comerciales, con énfasis en las áreas de la salud, farmacéutica y de la belleza. Anteriormente, fue editora ejecutiva de este sitio web. Póngase en contacto con la Sra. Rodrigues a través de Google+.

Página actualizada en enero de 2018